Notas Históricas
Los orígenes de los Centros de Arte, Cultura y Turismo los podemos situar en torno al año 1966. Tras una estancia de tres años en Nueva York César Manrique (1919-1992), uno de los pioneros de la pintura abstracta española, regresa definitivamente a Lanzarote, su isla natal, en donde comenzaba a manifestarse un incipiente desarrollo turístico.
Consciente de la especial originalidad del paisaje insular, promueve un ambicioso proyecto creativo de intervención en el territorio, cuyo eje principal es la preservación y la conservación del medio ambiente.
Rápidamente, y junto a un entusiasta equipo de colaboradores, obtuvieron los primeros resultados: Jameos del Agua (1966), Monumento al Campesino (1968), Restaurante El Diablo (1970), Mirador del Río (1973), Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC) (1976) y Jardín de Cactus (1990).

Fotografía de Ildefonso Aguilar
Los Colaboradores
Gran parte del éxito de Centros de Arte, Cultura y Turismo se lo debemos tanto a la personalidad creativa de César Manrique como a la innegable labor y entusiasmo de un equipo humano que supo apostar por el futuro de la isla.
Profundamente unido a la figura de César Manrique, aparece uno de de sus más estrechos colaboradores, Jesús Soto, quien contagiado con el compromiso de Manrique realiza una serie de obras que completan la red de Centros de Arte, Cultura y Turismo, como La Cueva de los Verdes (1964) o la Ruta de los Volcanes de Timanfaya.
Sin duda, el progreso económico y social de Lanzarote de los últimos 40 años no puede ser entendido sin prestar atención a estas iniciativas turísticas modélicas que permitieron a la isla convertirse en referente internacional de desarrollo sostenible. El 6 de octubre de 1993, Lanzarote fue declarada "Reserva de Biosfera" por la UNESCO dentro del programa internacional MAB (Hombre y Biosfera).







